22 octubre, 2007

De octubre el veinticuatro y lloverá de nuevo (poema para mí mismo)

Dos días, dos, y morirá el sol. Pocas horas más, se resentirán los huesos. Borbotar en cavernas oscuras, relente que ablanda rocas duras. Ecos verdes que nublan mentes, cierran bocas; esperanzas pocas. Hilo de voz, de divino enigma, en mi fuero interno atroz estigma. Derramado a los adentros el aceite hirviente, deleite hiriente, que a pocos días de pasado el veinte, me trae que ya pasó el siguiente y así que yo, ni de rábanos simiente.

2 Comments:

Blogger José Vega said...

Alex alex...
Me gusta tu prolífica reaparición.

Qué no pare la música!

9:10 a. m.  
Anonymous una de tantas said...

no eres capricornio

7:31 p. m.  

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